viernes, 30 de octubre de 2026

Ida Vitale. Demasiado tarde

Lo que el verano nos quita, el lugar que el verano nos deja, el don del estornino, su ir y venir ansioso entre su sala de pastos, su selva?, su desaparecer -hacia dónde?- con su verdoso salpicado de oro, si el viento de pronto se levanta, si aquella nube, para nada esperada, gotea. 



De "Antepenúltimos"
En "Poesía reunida"


jueves, 29 de octubre de 2026

Juana Castro. Historia

El dolor no tenía 
grandes hojas donde roer sus alas
y se vino volando hasta mi casa.
Nos quería medir por las espuelas
y se quedó varado como un nudo.
Cuando vino la noche,
nos sorprendió su dardo silencioso,
nos replegó con agua quebradiza 
y nos sopló su alma de langosta.
Convivimos con él a la deriva
en un frondoso bosque de vigilias.
Anduvimos con él 
como un amigo que arrastra su codicia
y cortamos las ramas de la duda.
Por el alba caliente de las rosas,
las cadenas del mar nos despoblaron 
con un viento seco de raíces. 
No tuvimos más fuego que los ojos
para calmar la niebla de la herida
y los pájaros grandes del silencio 
atravesaron venas como nubes.
Hasta que las estrellas conspiraron 
desplegando sus cantos de misiles
y nos vimos doblados en cristales 
con los dientes perplejos de caminos.



De "Del dolor y las alas"
En "He cantado en la noche. Poesía reunida"

miércoles, 28 de octubre de 2026

Lin Huiyin. Profundas sonrisas

Quién sonríe tan dulce, profunda
y satisfactoriamente? Una sarta tras otra de perlas
grandes y pequeñas brillan y brotan cándidamente!
Desde el fondo del puro manantial fluctúan y fluyen hasta la superficie,
resplandecientes,
disemindas!
  
  
Quién sonríe tan amablemente y hace abrirse una flor?
Tan ingrávidamente que no asusta a nadie.
Un ligero perfume, llevado por el viento,
acaricia la corta pared y, sutilemente, frente al sol poniente,
pende
con nostalgia.
  
  
Quién sonríe en esta alta y erguida pagoda
haciendo que vengan a revoletear aves desconocidas?
Quién sonríe como esta infinidad de campanillas giratorias
que desde los aleros esmaltados de cada planta
se aagitan
hacia el cielo?



De "Eres los días de abril en el mundo"


domingo, 25 de octubre de 2026

Lola Sánchez Fernández. 25.

Y SIGUE LLEGANDO la primavera, 
lo nota porque en el patio 
hay una familia de jilgueros, 
y en los parterres, 
los iris amenazan al jardín
con invadir el suelo. 
  
Solo su hogar permanece en silencio, 
un silencio amable, respetuoso, 
como si esperase tu llegada, 
como preparándolo todo. 



De "Poesías en el túnel"


miércoles, 21 de octubre de 2026

Patricia Crespo Alcalá. Duermo al azar de los días...

Duermo al azar de los días
sentenciando mi destino:
el aire disuelve las palabras
despojadas de la vida, 
e invisibles pájaros
anidan en mis manos. 



De "Cantos de la desesperanza"


domingo, 18 de octubre de 2026

Sharon Olds. Cuando nuestra primogénita dormía

Mis pechos duros con leche. Pequeños rezumaderos 
goteando sobre los pañuelos de mi
marido doblados en las curvas frontales
del arnés de lactancia. Yo deambulaba por
el apartamento cuando su siesta duraba algo más
de lo habitual. Cuando estaba despierta, yo era
propósito, un acecho blando y
doméstico de bondad. Sólo cuando ella dormía 
yo era libre para pensar en lo que piensa
el cautivo. Quería ser alguien, no ser únicamente
la madre de alguien, ser alguien, ser una.
Sin embargo sé que el trabajo que hice con ella
era la razón de todo lo que era importante para mí;
ese corazón. Y aun así había una parte de mí 
ajena a ello, como expuesta en una montaña
por la maternidad. Y cuando ella dormía un poco más, 
yo olía la piel de la aceituna
en la ladera, oía el golpe azul 
de la nuez de eucalipto, probaba
el aliento de la loba en busca de
carne para enriquecer su leche, veía
el cedro doblarse bajo un mar
de viento. Mientras ella dormía, parecía que
mis tobillos perforados se iban soltando
y caminaba como un cazador entre el gozo y el horror
de lo que no está atado. Niña de una madre, 
madre de una niña. A veces me paseaba, escuchando, 
temiendo a medias que hubiera dejado de respirar, 
sabiendo que nada podía ser cualquier cosa, para mí,
al lado de los pequeños movimientos
al despertarse; luz y viento sobre la superficie del agua. 
Y tras ello, ese llanto suave, como un pájaro
pelágico que duerme en vuelo. Yo me daba
la vuelta, como girando sobre un talón mortero,
y me acercaba a su puerta. 



De "Una cosa secreta"


viernes, 16 de octubre de 2026

Gloria Portugal. Me senté en el gras

Me senté en el gras a esperar al sol. Él llegaría a la hora de costumbre. En aquella ocasión, yo me adelanté. 
  
Los grillos callaron pronto y los pájaros iniciaron su rutina haciendo escándalo. Las calles se llenaron de carros y de gente, pero del divo no había ni rastro. Su impuntualidad empezó a irritarme. 
  
A las doce apareció al fin, lleno de estúpido entusiasmo. 



De "La vida es bella"


sábado, 10 de octubre de 2026

Laura Fernán. No es el miedo

No es en sí tener miedo
ni el temor a caer en la nada
ni que las alas se rompan en vuelo;
si te atreves, amigo, ya ganas.
  
Es más bien el «no me atrevo»
sin ningún atisbo de esperanza,
es el gesto de hacerse pequeño
sin darse cuenta de que la vida pasa.
  
Lo que tiene la vida de bello
es poder batir las alas,
que aquí no tenemos dueño
y pronto llegará mañana.



De "El año en que hibernamos"


martes, 6 de octubre de 2026

Claribel Alegría. Crepúsculo en alta mar

Entre el cielo y el mar
el albatros
sus alas no se mueven
suspendido en el aire
se desliza
sin destino
sin prisa
sin reposo.



De "Otredad"

sábado, 3 de octubre de 2026

Nelly Sachs. Arriba y abajo ando...

Arriba y abajo ando
en el calor de la habitación 
Los locos en el corredor chillan
con los pájaros negros de fuera
por el futuro
Nuestras heridas hacen saltar el malvado tiempo
pero los relojes marchan lentos -



De "Enigmas incandescentes"
En "Viaje a la transparencia. Poesía completa"