viernes, 1 de mayo de 2026

Mayte Gómez Molina. Eukaryota, Animalia, Chordata, Vertebrata, Aves, Apodiformes, Trochilidae

Un colibrí tiene
un corazón igual que el tuyo pesa
unos cinco miligramos
hace la misma función
  
Imposible geoda, mírala volar
para asombro de los manuales
científicos
La teoría deja fuera de sí
muchas cosas que sin embargo existen
  
Cómo su corazón              
mi corazón
supo hasta dónde crecer
cuándo                 
parar?       
  
Gobiernan las cosas
instrucciones escritas dónde
tal vez
en el vientre del insecto más minúsculo
o en el idiona líquido que se aprende mamando
del volcán que sabe
de todas las cosas



De "Circuito cerrado de vigilancia"


jueves, 30 de abril de 2026

Alfonsina Storni. Sábado

Levanté temprano y anduve descalza
por los corredores; bajé a los jardines 
y be´se las plantas;
absorbí los vahos limpios de la tierra,
tirada en la grama;
me bañe en la fuente que verdes achiras
circundan. Más tarde, mojados de agua,
peiné mis cabellos. Perfumé las manos
con zumo oloroso de diamelas. Grazas
quisquillosas, finas,
de mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
que las misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro, un sonido de loza y cristales:
comedor en sombra; manos que aprestaban
manteles.
      Afuera sol como no he visto
sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
fijos. Te esperaba.



De "Poesía"

domingo, 26 de abril de 2026

Sholeh Wolpé. Cuenta XII

Amores. Vienen y van. Los descarto. El productor de teatro que roba, el ahogado demente, el trompetista con medallas y pistolas, el psicólogo traidor. La suma de todos ellos es inferior a cero. No hay nada que restar. Pero cada primavera el árbol del patio trasero recupera sus hojas y el ruiseñor regresa con la misma maldita canción en el pico.
  
   Vuelven a llover latidos
   entre operísticas sirenas de guerra
   y las notas altas de las bombas que caen.
   La lluvia lava los adoquines 
   de tinta, de sangre,
   los lava hasta que solo queda ceniza
   aferrada como barro a mi ataúd.



De "Ábaco de la pérdida. Memorias en verso"


viernes, 24 de abril de 2026

Carolyn Forché. Atardecer

Me envuelvo en cuero de oveja,
pateo la nieve gruesa sobre su ruda piel.
Nieve, luz diurna, fantasmas en mi boca.
   
Aquí mi eslovaco rostro oval se siente como 
carne de ballena en greda, no puedo
tocarme sin dar gritos.
Empuño mi mano eslava y les arrojo 
a los pájaros un antiguo idioma olvidado
dormidos en su vuelo, en el hielo crujiente hunden
la cabeza bajo el ala.
   
Aférrate a los brazos leñosos del roble desnudo.
   
Así camino, a solas, la vieja patria 
medra royendo la campiña.
Es nieve de los Urales esta nieve
hacia lo alto cunde, cenizas, pájaros
congelados quedan como estrellas.



De "Juntemos las tribus"


miércoles, 22 de abril de 2026

Alejandra Pizarnik. Nocturno de Chopin por pianista de cuatro años

Su música me lleva
a un acantilado con un pájaro
que juega a oírse cantar.
Su música me alumbra en la lluvia
por donde vamos yo y una jaula vacía.



De "Poemas no recogidos en libros"
En "Poesía completa"


martes, 21 de abril de 2026

Marina Tsvietáieva. Tu nombre, un pájaro en mano...

Tu nombre, un pájaro en mano.
Tu nombre, un témpano en la lengua,
un movimiento de los labios.
Tu nombre son cinco letras,
una palabra atrapada al vuelo,
un sonajero de plata en la boca.
  
Una piedra arrojada a un plácido estanque
que solloza al llamarte.
En el leve golpeteo de los cascos
resuena tu rumoroso nombre.
Y nos lo nombra en la sien
el sonoro chasquido del gatillo.
  
Tu nombre, ah, es innombrable!
Tu nombre, un beso en los ojos,
en la ternura helada de inmóviles párpados.
Tu nombre, un beso en la nieve,
un sorbo de agua pura, helada y azul.
Con tu nombre el sueño es profundo.


15 de abril de 1916



De "Versos a Blok"


domingo, 19 de abril de 2026

William Carlos Williams. El zorzal

hombre afortunado aún no es tarde 
el zorzal 
llega a mi jardín 
  
antes que nieve
me mira en silencio sin
moverse
  
su pecho moteado refleja
trágicos pensamientos
de invierno mi amor los míos



De "El descenso"


domingo, 12 de abril de 2026

Maya Angelou. Para nosotros, que nos retamos a no retar

Hazme faraona
constrúyeme altas pirámides de piedra y preguntas
imagíname el Nilo
en el crepúsculo 
y jaguares moviéndose 
con las corrientes lentas y frías.
  
Nádame como el río Congo
escúchame como colas de cocodrilo
agitando las olas que alcanzan
las orillas del ayer.
  
Agítame como vides, más allá del árbol baobab,
y llámame jefa
cántame como pájaros 
de destellos de color relampagueando entre las brillantes
  hojas verdes.
  
Pruébame como fruta
con su jugo en caída libre 
desde un árbol madre.
   
Conóceme 
  
África. 



De "Ojalá mis alas vayan a encajarme bien"
En "Poesía completa"


miércoles, 8 de abril de 2026

Lin Huiyin. Esa noche

Esa noche mi bote se adentró en el corazón del río,
en el límpido cielo se realzaba una miríada de estrellas.
Esa noche tu mano tomó la mía,
la confusa noche estrellada se cerró y se llenó de tristeza.
Cuando esa noche tú y yo decidimos separar nuestro rumbo,
ambos entendimos la verdadera cara de la vida.
  
A día de hoy mi bote aún flota en el mar,
el débil mástil a menudo se agita con el viento y el oleaje.
A día de hoy el sol sólo se cierne a mi espalda
y capas de sombras permaneces a mi alrededor.
A día de hoy aún recuerdo el cielo de esa noche,
la luz de las estrellas, las lágrimas, las bancas riberas!
A día de hoy aún te añoro labrando sobre la orilla:
vívidas flores rojas y amarillas.
  
Algún día espero caminar hasta la cima.
Como la miel, la humedad destila esos recuerdos.
Algún día quiero montar sobre una flecha alada
y contemplarte en el jardín disparando la cuerda del arco.
Algún día escucharás el canto de un pájaro:
ésa seré yo esperando tu parecio.
Algún día verás una sombra dispersa entre las flores:
ésa seré yo irrumpiendo en la frontera de aquel tiempo.



De "Eres los días de abril en el mundo"

viernes, 3 de abril de 2026

Esperanza Ortega. 8

Un verso debería prolongarse años muchos
muchos años
y cielos y caminos y no terminar nunca de
caer como la flecha que se lanza y no regresa un verso no
debería detenerse no debería rendirse ni
dejarse conquistar por el silencio pero los poetas 
se cansan
de tirar de la cuerda y
buscan excusas mientras abandonan 
las sílabas diseminadas sobre el prado por eso
el manantial se seca y las palabras
al fin desaparecen 
entre el vuelo ilusorio de los pájaros. 



De "Los versos de mi amiga"