miércoles, 15 de julio de 2026

Susana Benet. Acacia

Rebosante de flores amarillas, 
ondulándose al viento, 
como llena de pájaros la acacia
parece levitar sobre el jardín. 
  
Se adueña del espacio, se antepone
a la vaga presencia de otros árboles,
envuelta por el vuelo de sus hojas 
y por la rubia red que teje el sol. 
  
La contemplo y presiento
que a través del verde balanceo, 
bajo miles de párpados me mira. 



De "Buenos días, medianoche"


martes, 14 de julio de 2026

Amparo Dávila. Anclabas y partías...

Anclabas y partías
en la tarde colmada de presagios
blanca tumba
de pájaros marinos
yo te miraba
entre la luz y el viento
como un barco indeciso
anclabas y partías



De "El cuerpo y la noche"
En "Poesía reunida"


lunes, 13 de julio de 2026

Izet Sarajlić. Oda a un día corriente

Es un día corriente, sin ningún asunto reseñable.
En el mercado de antigüedades de París se venden libros por treinta sueldos!
Es un día lleno de la ansiosa espera del cartero y el cuchicheo de los pájaros.
El día en el que sientes tantas ganas de regresar a la infancia que lees Winnetou de nuevo.
  
Un día corriente, de los que no se suman cuando pensamos en la felicidad. 
El día en el que nacen los futuros revisores y vendedoras de bolsos.
El día mundial de lo ordinario, un lunes, por así decirlo.
Cómo me gusta este día, corriente, igual a tantos otros!
  
Este día en el que nada sucede, nada especial.
De estos días está hecha nuestra inmortalidad, si existe.
Este día en el que leí de nuevo una abominación sobre mí mismo,
lo que no deja de ser una señal de que aún vivo, de que aún molesto a los malandrines.



De "Después de mil balas"


viernes, 10 de julio de 2026

Blanca Varela. I

el pájaro escarlata te mira
(me mira)
  
diminuta
lisa estrella
único
eterno ojo de ave
vivo fuego azul
  
(lejos
en la tierra de la muerte
la mano que confundió días y sueños)
  
mirada única 
perfil de llama
tras su color inmóvil
todos los pájaros



De "Otros poemas"
En "Poesía completa"
   

jueves, 9 de julio de 2026

Maje Martínez Soto. Hora azul

Hay unas horas, 
la madrugada...
en vuelo silencioso cantos de pájaros
de luces enternecidas acarician los valles
y soplan cálidas brisas de mayo. 
   
Hay unas horas, 
la madrugada...
que no se puede estar fuera de la tristeza
con vete a saber qué secretos milenarios escondidos
y la antigua tentación, siempre, de cerrar los ojos. 
  
De cerrar los ojos...
de madrugada. 
Vuélveme fuego escultor, alba,
o déjame ya dormir, 
déjame ya. 



De "Piedras"


miércoles, 8 de julio de 2026

Concha de Marco. El Ermitaño en posición con La Sacerdotira

No me quieras inspirar esperanza que no sientas.
Cúbrete, que el fatal gesto te hallará desprevenida.
Si las palabras triunfales se desmayaron en tu lengua,
de dónde viene la canción?
Del prado, de la fuente, del río
salpicando la espalda de los niños.
Alegría del pájaro en la última rama del olmo.
Corre por la orilla verde, desnuda, entre piedras claras.
Pero en la otra ribera, el inaccesible monte.
Quieres coger las flores amarillas
que de milagro crecen en la cumbre.
Duerme mecida por el arrullo del agua
el canto de los pájaros,
los gritos de los niños.
Qué límpida mañana,
qué fresa hierba luminosa y húmeda,
juncos, riberas, agua transparente,
plenitud y belleza del instante.
  
Pero en la orilla opuesta
la pálida escollera de la muerte.
Flauta de Pan, faunos de siesta, pequeños,
tan menudos, desfilan por el prado,
suben a mi quietud maravillada.
Dormir con esa flauta en mis oídos.
Me atáis con hilos de araña a los tréboles,
a margaritas blancas.
  
Subís por mis costados, por mis piernas,
por mis brazos, con pasitos de hormigas.
Mahler os está llamando.
Volved mañana, faunitos, volved mañana.
Me encontraréis junto a la orilla verde
mi piel cubierta de sol y agua.
Mientras la pálida escollera de la muerte
se yerga en la otra orilla,
volved mañana.



De "Tarot"


lunes, 6 de julio de 2026

Ursula K. Le Guin. El cuento

El cuento
Solo es una parte de un cuento, en realidad de muchos cuentos, 
Esa en la que el tercer hijo, o la hijastra, 
en una empresa absurda a través del bosque extraño, 
Se cruzan con un zorro, la pata en una trampa, 
O con gorriones caídos del nido, 
O con algunas hormigas en problemas sobre un charco. 
Él libera al zorro, ella acomoda a los pichones en el nido, 
Ponen a salvo a las hormigas en su hormiguero. 
Más adelante, el pequeño zorro volverá, 
Y a él lo llevará al castillo donde la princesa está prisionera, 
A ella el gorrión le indicará dónde está el huevo de oro escondido
Las hormigas les separarán todas las semillas de amapola
Del montículo de arena, antes de la mañana fatal, 
Y no creo que yo pueda agregar mucho más a esto. 
Toda la vida el mismo cuento
Si tan solo escuchara quién es el héroe
Y cómo vivir felices para siempre. 



Poema al final del libro "La teoría de la bolsa de la ficción"


sábado, 4 de julio de 2026

Gabriela Wiener. Retornante

la calle es un desierto
a esta hora es un desierto de brillos falsos
  
por eso
mejor regresar
a nuestro barrio de pájaros desvelados
como tú y yo
aquí viven y duermen las flores más comunes
los geranios y otras
amarillas y rojas
orquídeas de magdalena 
antes de que cante cualquier animal
es mejor fugar 
o aferrarse a los pastos crecidos
  
la noche es la frazada de los vagabundos
húmeda mañana 
no me desampares 



De "Ejercicios para el endurecimiento del espíritu"


viernes, 3 de julio de 2026

Jitka N. Srbová. Marie va por el bosque

a la abuela, 25 de mayo de 2015


Marie va por el bosque, el bosque es soledad y ondas.
Los pies desnudos sobre la hierba, desnudo también el tiempo
y ahora se navega a través.
  
Marie oye un llanto, son los parientes del difunto, 
lo limpia con la mano en la corteza de un alerce. 
   
Marie va por el bosque, el bosque huele a resina,
es hermoso, es desesperado,
por el bosque lleno de resina deambulan los pies de los vagabundos.
Aquí surge la compasión llevada con la corriente profunda hacia el lago.
   
Sientes compasión? Marie pregunta a un mirlo.
Y el mirlo no siente compasión, ni por el gusano
ni por sí mismo.
   
Marie va por el bosque, en él incluso llueve:
es un verdadero bosque. Hay anillos
de amor en los troncos, y no se pudrirán nunca.
   
Marie va por el bosque como por el salón, 
va por el bosque como por la cocina
aquí el azucarero, aquí el reloj,
el tiempo descansa en una rama en forma de pájaro carpintero.
   
Un rayo es el corazón de un gong que justo suena,
en la luz del claro hay tanto ruido
que los tímpanos estallan.
   
Marie va por el bosque, es hermosa,
con cada paso más hermosa,
una corza se exhibe inútilmente entre los árboles.
   
Nada se mueve. Sólo el tiempo que devora los sucesos
con un decente tenedor de guarnición. 
Por la mañana era primavera, ahora es noviembre,
   
Marie va con el tiempo hacia la salida.



En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"


martes, 30 de junio de 2026

Marta Giménez Martínez. Mil historias

Conozco el relato de los sahs y los sultanes,
de primera mano la caída de Astiages,
último rey de los medos. 
Soy la hija del gran visir de Shahriar.
Conozco a los aqueménides y a los sasánidas 
como se conoce a un hermano pequeño
y es por eso que puedo cantarte en la oscuridad
la dulce Persia.
Fui yo quien escribió sobre el barro
la caída del Imperio; me pertenece pues
el cilindro de Ciro el Grande
que habéis excavado en Babilonia.
Domaré para ti, no temas, a los toros
androcéfalos y alados
del Palacio de Parsagada,
y dejaré abiertas las puertas de Persépolis
para que sean tuyas todas las Naciones.
Puedo darte el desvelo de mil noches
cada una en un poema,
como al pájaro se le brinda el agua
en el cuenco tierno de la mano.
A cambio, solo te pido, mi espectacular sultán del verbo,
que al llegar la mañana a mi boca
no ruede mi cabeza sobre la alfombra.



De "El método Sherezade"