martes, 17 de febrero de 2026

Circe Maia. Al-Mutamid, siglo once

El prisionero ve volar las aves en bandadas 
(la traducción dice "perdices", pero eso
no parece posible)
y les desea buena suerte...
Teme que lo creamos envidioso
de aquella alada libertad de pájaros. 
Y aclara bien que no, que no, que no es envidia.
Ellas, libres.
Él, preso.
  
"Que tengan buena suerte!", dice, con sus crías 
que las de él, en cambio, se perdieron.
Dice: "A las mías 
las traicionaron el agua y la sombra."
(No está claro
cómo fue esa traición
pero así, con enigmáticas palabras 
se termina el poema.)
  
Esto todo fue escrito hace mil años.
Y tiemblan, sin embargo, todavía 
las palabras
del prisionero.



En una de las antologías de "Material de lectura"


viernes, 13 de febrero de 2026

Izet Sarajlić. Jekovac

En nuestro hermoso mes de mayo
solíamos venir a este pequeño café,
mirábamos nuestra pequeña y silenciosa ciudad como en la palma de la mano,
preguntándonos en voz alta en cuál de aquellas casas esperaríamos la vejez,
una vejez ordinaria, merecida, gotosa. 
Ahora tú has pasado los treinta y cinco.
Otoño.
La conversación amorosa ha sido sustituida por algo mucho más hermoso y mejor,
y, si quieres, más humano.
Ahora tenemos la ventaja de que al hablar incluso de las hojas, hablamos de nosotros,
y cuando te digo:
mira, han venido las primeras urracas del otoño,
no es más que una extensión de aquella conversación, de aquellos mismos Te quiero
cuando en nuestro hermoso mes de mayo
llegábamos a este pequeño café en la colina
y mirábamos bajo nosotros nuestra pequeña y ruda ciudad como en la palma de la mano.



De "Después de mil balas"


martes, 10 de febrero de 2026

James Wright. En la casa fría

He dormido hace unos minutos,
aunque la estufa ha estado apagada durante horas.
Me hago viejo.
Un pajarillo chilla en los desnudos saúcos.



De "No se quebrará la rama"



domingo, 8 de febrero de 2026

Juana Castro. Carmen del perdido pretérito

Amigas lejanas, perdidas
como hormigas en pliegues de memorias.
Hoy os quiero a mi lado,
vulnerables los ojos y las trenzas.
Os ama sobre todas las cosas
Este libro confuso de recuerdos.
  
Tan ancha era la luz
en aquellos atardeceres de bombillas antiguas,
tantos sueños trinaban 
calentando la gripe y los inviernos,
tantos dulces secretos 
pugnando por abrir el amor y los pechos.
Aquel claro rumor
encendido de monjas y de novios,
aquella adolescencia de chinas, de latín y de álgebra.
   
Perdimos para siempre los recreos,
las risas sin final del mediodía, 
los helados de junio en los exámenes.
Todas las direcciones conjuradas 
en esta madurez redonda de los años.
Se ha trocado en timón inexorable 
la golondrina azul entre las manos.
   
Enmudecieron ya las caracolas 
en la arena total del compañero,
se borraron del mundo nuestros nombres,
existimos en otros, nos murieron.

Y ahora abarcamos la distancia
de mujer a mujeres absorbidas,
cuando un viento infantil sigue saltando
a la comba canciones de otro tiempo.
  
Y es inútil buscarnos el pasado
en el tibio calor de lo entrañable.
Se murió la amistad de aquella hora,
la misma del adiós a las muñecas.



De "Cóncava mujer"

jueves, 5 de febrero de 2026

Carolyn Forché. Lo que cuesta

En el róseo esmalte de las primeras horas
nos sacaron de Kiev.
Olíamos las pieles cenizas que llevábamos al cuello
tan frías como en Wakhan sobre la paja del estercolero.
Dormíamos con neblina en la boca.
  
Comimos los pedazos de carne que flotaban en la sopa
alguien creyó que era excremento, y bebimos
un mal vodka para regar aquel pan negro.
  
Cada cual dormía donde se sentaba, una sola ventana
en todo el lugar, fuera de eso
la nieve como muselina se acumulaba allí 
donde quedó apilado el pienso.
  
Todos creíamos conocer a alguien
todavía vivo que matara perros
para cocinarlos. 
El nombre de ese amigo se deletreaba en sudor helado
hasta desangrarse, no se puede leer.
  
Éramos jóvenes, 
los niños comían carnosidades 
arrancadas de las piras.
Las madres envolvían en frazadas 
a sus nenes muertos y los cargaban.
Así como nunca sabremos lo que significa,
sabremos lo que cuesta.
   
Nuestros íconos, nuestra cruz, las balalaikas
ardieron.
Edredones, vagones repletos de lonas embreadas 
y cacharros y mortandad
los trenes humeaban entre la nieve
hacia el alba.
  
Nunca nos detuvimos en los pueblos.
En los montículos de nieve
los viejos hacían señas con sus manos azulosas:
   
Llévate tu idioma al sur. 
Hay cuchillos en tus almohadas. 
Los pájaros blancos resisten otro mes.



De "Juntemos las tribus"


    

martes, 3 de febrero de 2026

Božena Správcová. Vale, aquí lo tenemos: agua, fuego, dijo el hombre de madera...

Vale, aquí lo tenemos: agua, fuego, dijo el hombre de madera
en un gran caballo. Qué más?
Hace poco limpié la claraboya,
continuó el leñoso.
   
Pensé en que todo era culpa mía. Cuando de repente mi amigo
me llamó por teléfono:
Sí, todo es culpa tuya, leñoso.
De hecho creo que eres un gran hijo de puta
Y además dijo: Ven a mis brazos, tonto!
y me entró el pánico, quería ir afuera,
quería volar arriba por la claraboya, que justo estaba limpiando,
de mí caían pesados trozos de suciedad y libros gruesos, plomos... lastres de todas clases,
me abrí paso por la ventana afuera rompiendo de todo,
enloquecí, volé y grité de alegría,
grazné hacia abajo, a los pájaros: Cra! Y me sentí muy ligero,
y también pensé 
que me descuajeringaría llorando,
ni sé si de tristeza o de alegría. Eso era el aire, señor gato?
Un poco, leñoso; dijo el gato sabiamente.
  
Pero sobre todo era la muerte.



En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"


lunes, 2 de febrero de 2026

Maya Angelou. Después

No cae ningún sonido
del cielo gimiente
no arruga la cara el gesto amargo
la laguna de la tarde
   se inclinan las estrellas
   un brillo empedrado
   mientras vuelan los pájaros.
   
El mercado mira de reojo
sus estantes vacíos
pechos desnudos de las calles
para escasos coches
   esta cama bosteza
   debajo del peso
   de nuestros seres ausentes.



De "Dénme sólo un trago de agua fría antes de morir"
En "Poesía completa"


viernes, 30 de enero de 2026

Rainer Maria Rilke. Toda cosa nos exhorta a sentir...

Toda cosa nos exhorta a sentir,
todo recodo susurra: acuérdate!
Un día por el que pasamos ajenos
se nos torna regalo en el siguiente.

Quién cuenta nuestro fruto? Quién nos separa
de los años antiguos y pasados?
Qué hemos aprendido desde el primer día,
sino que una cosa se reconoce en la otra,

Que lo tibio a nuestro lado se calienta?
casa, ladera verde, luz de atardecer,
de repente te tornas casi rostro
y te alzas junto a nosotros, abrazando, abrazado.

Todo ser habita en el único espacio
espacio interior del mundo. Las aves vuelan en silencio
a través de nosotros. Ansioso de crecer,
miro afuera, y dentro de mí crece el árbol.

Me aflijo, y se alza dentro de mí la casa.
Velo, y dentro de mí está la vigilia.
Me convertí en amado: en mí la imagen
de la bella creación reposa y se deshace en llanto.

 

De "Últimos poemas"


jueves, 29 de enero de 2026

Vicent Andrés Estellés. XIII

Serás la levadura que hace crecer el pan,
serás el surco y serás la cosecha,
serás la fe y la medalla oculta,
serás el amor y la ferocidad.
  
Serás la llave que abre todas las puertas,
serás la luz, la luz ilimitada,
serás confín donde empieza la aurora,
serás trigo, escalera iluminada.
  
Serás el pájaro y serás la bandera,
el himno fecundo del retorno de la patria,
trozo desgarrado del emblema que asciende.
  
Subiré con piedad los escalones
y al concluir entonaré 
el ruego de aquello que siempre me devolvías. 



De "Vulgarmente feliz"


lunes, 26 de enero de 2026

Marie Iljašenko. Aerodinámica

Me encanta enero el trópico de la pirueta 
el cero absoluto
Una urraca deja en la nieve del muro
huellas de aviones
De nuevo regreso a la época de los toboganes 
y las enfermedades infantiles
Como un zagal enamorado acariciando la foto de su bienamada
yo abrazo mi almohadón 
Enséñame a ser humilde
y con ello no me refiero a nada bíblico 
enséñame a ver
huellas de aviones donde otros ven sólo tierra
Dame un domingo
en medio de un día de la interminable semana
y un amor tal
que no afecte mi concentración 


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"