jueves, 5 de marzo de 2026

Concha de Marco. La Templanza

1
  
Dónde no está el albergue de aquel pájaro
sin poder escaparse a otro balcón,
oh, no nacido alado sin fuerza, trino o vuelo,
adiós, adiós.
En dónde la falena deslumbrada
no quema sus colores en la luz interior
del mirador pintado que no mira a horizonte
desde la opacidad del paredón.
Detrás, vidas secretas, clausuradas al día.
Diedros semicerrados desnivelan la hora
con el momento inútil de los espacios muertos.
No cristal, no reflejo del alba de septiembre.
Butacas cuyo mimbre no existió son ya polvo,
como aquellos bordados en bastidor fantasma,
los deods sin materia, los hilos no tensados,
las lágrimas de amor que no fluyeron
aguardando no llegar de unos pasos,
los ojos no escrutando las filas de los árboles,
mano sin ademán de adiós ni bienvenida.
Oh, mirador pintado que no mira a su mundo:
varias generaciones sin perspectiva al ángulo
abierto de dos calles.
Espejo que no fuiste, madera no labrada
que sobre el muro gris la lluvia va borrando.
Acera donde nunca cayeron los juguetes
que no niños jugando no echaron a la calle.
Existencias insomnes tras de la media noche,
al otro lado de tu proa trunca,
ansían respirar el no aire, el no aire.



De "Tarot"