domingo, 27 de septiembre de 2026

Wisława Szymborska. Ausencia

Faltó poco
y mi madre podría haberse casado
con el señor Zbignieb B. de Zduńska Wola.
Y si hubieran tenido una hija, no habría sido yo. 
Quizá habría tenido mejor memoria para los nombres y las caras, 
y para cualquier melodía oída una sola vez. 
Habría reconocido sin problemas qué pájaro era cuál.
Habría tenido unas notas fantásticas en Física y en Química
y peores en Lengua, 
aunque habría escrito a escondidas poemas
desde el primer momento mucho más interesantes que los míos. 
  
Faltó poco
y mi padre podría haberse casado al mismo tiempo
con la señorita Jadwiga R. de Zakopane.
Y si hubieran tenido una hija, no habría sido yo. 
Quizá habría sido más terca en lo de salirse con la suya. 
Y se habría lanzado sin temor a aguas profundas. 
Con tendencia a abandonarse a emociones gregarias.
Vista permanentemente en varios lugares a la vez, 
pero en raras ocasiones entre libros, más a menudo en la calle, 
jugando a la pelota con los chicos.
  
Quizá incluso se hubieran encontrado ambas
en la misma escuela, en la misma clase. 
Pero no habrían sido amigas, 
no habrían tenido ningún parentesco, 
y en las fotos grupales estarían lejos una de otra. 
  
Niñas, poneos ahí
-habría dicho el fotógrafo-.
Las más bajas delante, las más altas detrás. 
Y sonreíd cuando os de la señal. 
Pero contad antes
si estáis todas. 
  
-Sí, señor, estamos todas. 



De "Dos puntos"
En "Poesía completa"