muchos años
y cielos y caminos y no terminar nunca de
caer como la flecha que se lanza y no regresa un verso no
debería detenerse no debería rendirse ni
dejarse conquistar por el silencio pero los poetas
se cansan
de tirar de la cuerda y
buscan excusas mientras abandonan
las sílabas diseminadas sobre el prado por eso
el manantial se seca y las palabras
al fin desaparecen
entre el vuelo ilusorio de los pájaros.
De "Los versos de mi amiga"