serás el surco y serás la cosecha,
serás la fe y la medalla oculta,
serás el amor y la ferocidad.
Serás la llave que abre todas las puertas,
serás la luz, la luz ilimitada,
serás confín donde empieza la aurora,
serás trigo, escalera iluminada.
Serás el pájaro y serás la bandera,
el himno fecundo del retorno de la patria,
trozo desgarrado del emblema que asciende.
Subiré con piedad los escalones
y al concluir entonaré
el ruego de aquello que siempre me devolvías.
De "Vulgarmente feliz"