Toda cosa nos exhorta a sentir,
todo recodo susurra: acuérdate!
Un día por el que pasamos ajenos
se nos torna regalo en el siguiente.
Quién cuenta nuestro fruto? Quién nos separa
de los años antiguos y pasados?
Qué hemos aprendido desde el primer día,
sino que una cosa se reconoce en la otra,
Que lo tibio a nuestro lado se calienta?
casa, ladera verde, luz de atardecer,
de repente te tornas casi rostro
y te alzas junto a nosotros, abrazando, abrazado.
Todo ser habita en el único espacio
espacio interior del mundo. Las aves vuelan en silencio
a través de nosotros. Ansioso de crecer,
miro afuera, y dentro de mí crece el árbol.
Me aflijo, y se alza dentro de mí la casa.
Velo, y dentro de mí está la vigilia.
Me convertí en amado: en mí la imagen
de la bella creación reposa y se deshace en llanto.
De "Últimos poemas"