el cero absoluto
Una urraca deja en la nieve del muro
huellas de aviones
De nuevo regreso a la época de los toboganes
y las enfermedades infantiles
Como un zagal enamorado acariciando la foto de su bienamada
yo abrazo mi almohadón
Enséñame a ser humilde
y con ello no me refiero a nada bíblico
enséñame a ver
huellas de aviones donde otros ven sólo tierra
Dame un domingo
en medio de un día de la interminable semana
y un amor tal
que no afecte mi concentración
En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"