miércoles, 14 de enero de 2026

Sara Vial. De cobre y no de arcilla

Después que me haya muerto y te hayas ido
esta piedra del mar será besada
por la boca del sol y contemplada
por los ojos del mar recién nacido.
  
Después que te hayas muerto y me haya ido
este árbol talado dará flores
y seguirá creciendo en corredores
de pájaros que vuelven por sus nidos.
   
Después, mucho después la clara silla 
en donde ahora escribo y la ventana
proseguirán seguras por su orilla.
  
Tañido fui, fugaz, de una campana
que seguirá -de cobre y no de arcilla-
perdurando -sin verme- en la mañana.



De "En la orilla del vuelo"