lunes, 13 de julio de 2026

Izet Sarajlić. Oda a un día corriente

Es un día corriente, sin ningún asunto reseñable.
En el mercado de antigüedades de París se venden libros por treinta sueldos!
Es un día lleno de la ansiosa espera del cartero y el cuchicheo de los pájaros.
El día en el que sientes tantas ganas de regresar a la infancia que lees Winnetou de nuevo.
  
Un día corriente, de los que no se suman cuando pensamos en la felicidad. 
El día en el que nacen los futuros revisores y vendedoras de bolsos.
El día mundial de lo ordinario, un lunes, por así decirlo.
Cómo me gusta este día, corriente, igual a tantos otros!
  
Este día en el que nada sucede, nada especial.
De estos días está hecha nuestra inmortalidad, si existe.
Este día en el que leí de nuevo una abominación sobre mí mismo,
lo que no deja de ser una señal de que aún vivo, de que aún molesto a los malandrines.



De "Después de mil balas"